Escoge productos prime


Estamos inmersos en dos corrientes de moda bien diferenciadas: la de los objetos y servicios "low cost", y la de los objetos y servicios "premium". Frente a ellas dos debemos buscar y elegir una alternativa que realmente sea el objeto el que esté al servicio de las personas, y no éstas trabajando a destajo para el consumismo (low cost) ni viéndose hipotecadas de por vida por el lujo (premium).

Es decir, no elijas lo más barato o endeble (low cost), ni te decidas por el acabado elitista (premium), sino por la fiabilidad y durabilidad (prime).

Lo básico y sencillo es lo mejor


Tengo un conocido que es instalador de gas, y también realiza instalaciones de fontanería. Hace un tiempo, cuando llegó a una casa para cambiar un grifo estropeado, comentaba la ventaja que había supuesto -para ellos- la grifería actual. Resulta que a la mayoría de grifos que se instalaban ya no se reparaban, no había reparación posible, sino que se sustituían. Los grifos de antes, con aquel sistema en donde, cuando comenzaban a gotear, simplemente tenías que apretar más, ya no existían. El sistema actual llega con un determinado ajuste de fábrica y no admite ajuste posible.

Mi amigo, sin embargo, cuando remodeló su casa y realizó la instalación de fontanería instaló grifería clásica. El problema es que encontrarla le supuso bastante esfuerzo, y actualmente ese tipo de grifería solo la puedes encontrar en las gamas más altas de determinadas marcas.

Probamos el logbook de Mr. MiquelRius


Mientras en Francia tenían éxito los cuadernos moleskine (dicen que famosos como Picasso, Matisse o Hemingway escribían en ellos, aunque no hay ninguna prueba palpable que lo demuestre), en España se levantaba su economía con los cuadernos MiquelRius, ampliamente usados por tenderos y comerciantes de todo tipo para llevar su contabilidad. Los más ancianos recordarán cómo, cuando acudías a la tienda, no salías con tu compra y un ticket como prueba, como ahora, de ningún modo. El tendero, mientras tú buscabas en el monedero para sacar el dinero para pagar tu compra en la ferretería, artículos de la mercería o de la zapatería, sacaba su cuaderno MiquelRius de debajo del mostrador, y en él anotaba la venta.

Se puede decir, por tanto, que España se apoyaba entonces sobre aquellos míticos cuadernos de tapas de diseño arrugado y lomo reforzado con bandas de tela pegadas (y que los comerciantes, muchas veces, reforzaban aún más con esparadrapo o con más tiras pegadas; por cierto, aún se comercializan esos cuadernos).

¿Robots u operarios?


El gobierno chino tiene un plan para acabar con la mano de obra esclava, cosa que esperan hacer de aquí a 2025. Y no es perseguir a las industrias con más penas y multas, o un mayor control sobre las mismas, no. La solución pasa por incorporar más robots que sustituyan a los trabajadores.

Y es que, como desde múltiples medios de comunicación se viene diciendo, la revolución de la robótica es algo imparable y, si esto sigue así, al escasear el trabajo tal vez se debería pensar en una renta (la llamada renta universal) para los que quieren pero no encuentran trabajo. De hecho, para todo el mundo, ya que el trabajo lo harían los robots.